Archivar paraJulio, 2008

Vagaciones…

Abrí este blog porque decía que iba a poner cosas más serias. Algo así como un blog sobre trabajo. Pero me di cuenta de la verdad. Mi trabajo no se limita a cosas serias. De hecho  no tengo trabajo. Pero mis trabajos escolares no se limitan a cosas serias. De hecho me cagan los trabajos que son demasiado serios. Las redacciones solemnes son demasiado aburridas. ¿Pa’ qué citar una “absurda” frase de Becket si se puede citar un buen corrido de Los Tigres? Y eso que sólo empiezo a tirarle roña a los epígrafes.

Por ahora estaré de vacaciones, trabajando en mi tesis. O sea, fumándome a Bajtín. A ver que logro. Espero no morir congelado por la pasión siberiana de un ruso extraño.

Por ahora la fiesta continuará ¡Aquí! donde si se pueden hacer fiestas durante las vacaciones.

Este blog estará un tiempo en:

Asi. Rascando y tirando.

Asi. Rascando y tirando.

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No se cómo se edita la plantilla del blog. Pero confío en que desde esta entrada pueda aplicarse (según las reglas del cyberespacio) a todos los textos de este blog.


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Los Bolañitos

Hay una estirpe, de retaguardia retardada. En el medio, los llaman “Los Bolañitos” por su afición a Roberto Bolaño. Es que “El Ojo Silva” es un cuento de los grandes. Aún así, la violencia persigue a dichos fans de Bolaño, como si se tratara de un thriller sentimental de vanguardia. Pregunta retórica: ¿cuántas vanguardias serían necesarias para conseguir un cuento de esa talla?

Lo ignoro. Ahora estamos en la época donde creemos que estamos haciendo lo último. Dentro de cien años los non plus ultras del hoy, serán vejestorios. Estoy pensando en esta computadora, tan moderna que ya pasó de moda. Estoy pensando en la vigencia de Los Bolañitos. Porque Bolaño es un simulacro. La simulación (tal vez emulación) de una novela. La insinuación. El coqueteo al lector. Los guiños al Monsi. El odio a Paz (a mi también me gustan algunos de sus poemas).

Reescribir la historia no es tan importante. Como intentar reescribirla. O hacer accesible el proceso de reescritura. O mejor todavía: desescritura. Las historias ya no se hacen. Se deshacen, pero no con fines deconstructivistas científicos. Simplemente son historias apócrifas, transnacionales, translocales, gastrointestinales y quién sabe cuantos epítetos más.

Y aún así “El Ojo Silva” no se parece en nada a los detectives salvajes. Por eso todos los Bolañitos son bien diferentes. Y aún así la suma de las partes sigue siendo más grande que el todo.

Voice de Pentagram

Después de un curso, bastante duro por cierto, de corrientes de pensamiento actual, teoría poscolonial y “nuevas” representaciones del Otro, esta canción tiene mucho más sentido. Aún estando “en seco” es bastante chida e interesante, para demostrar que el rock indio no son sólo las coreografías de los musicales Bollywoodenses.